Síndrome Vejiga Dolorosa

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¿QUÉ ES EL SÍNDROME DE VEJIGA DOLOROSA?

“Sensación desagradable (dolor, presión, malestar) percibida en relación a la vejiga urinaria y acompañada de al menos otro síntoma del tracto urinario inferior, ya sea diurno o nocturno, tal como el aumento de la frecuencia urinaria o deseo permanente de orinar, en ausencia de infección u otra causa identificable”.

No resulta sencillo consensuar una definición específica sobre el Síndrome de Dolor Vesical (SDV). Las tendencias más actuales de los documentos de consenso y revisión, aproximan que el SDV, se caracteriza por la expresión de una sintomatología relacionada con la vejiga urinaria, en la que el predominio del dolor vesical, la percepción de sensación de malestar o de presión, tiene especial relevancia.

El plazo de persistencia clínica del SDV es de al menos 6 semanas, sin embargo, estos plazos no pueden considerarse rígidos, dada la importante variabilidad de factores que pueden influir en la clínica del SDV, por lo que algunos expertos, prefieren hablar de rangos de plazos (p.ej. 3-6 meses).

Cistitis Intersticial

No siempre resulta sencillo establecer la localización del dolor, ni clínicamente ni en el examen físico, por lo que en consecuencia se cree necesario identificar otro síntoma propio del tracto urinario.

El SDV representa un espectro heterogéneo de trastornos, aunque los patrones de severidad inflamatoria pueden aportar cierta especificidad en la que apoyarse para clasificar en subgrupos los pacientes, desde una perspectiva exclusivamente clínica.

La ESSIC, propone la siguiente tabla clasificatoria:

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Las indicaciones respecto al tipo de SDV, en la clasificación, corresponden a dos caracteres, el primero corresponde al símbolo de la cistoscopia con hidrodistensión y el segundo a la biopsia.

  • El 1er símbolo puede ser 1, 2 y 3. Indica de forma ascendente el grado de severidad de las lesiones observadas en la cistoscopia con hidrodistensión.
  • El 2do símbolo puede ser A, B o C. Indica de forma ascendente el grado de severidad de los hallazgos histológicos en la biopsia vesical.
  • El carácter X, indica no realizada.

La CISTITIS INTERSTICIAL sería la enfermedad que sufrirían los pacientes encuadrados dentro de la categoría 3C

Epidemiología

  • Se trata de una patología que suele afectar más a las mujeres que a los hombres (nueve mujeres por cada hombre afectado). Sin embargo, se desconocen las razones de esta mayor incidencia entre las mujeres.
  • Según datos actuales, existe una elevada variabilidad entre países que oscila entre 10 y 510 afectados por cada 100.000 habitantes. En EEUU afecta a más de 700.000 personas, según datos de la Interstitial Cystitis Association.
  • En España, sin embargo, no hay datos epidemiológicos sobre su incidencia.

Causas

Las causas de la aparición de esta enfermedad no están demasiado claras a día de hoy pero las circunstancias variables de aparición de los primeros síntomas señalarían un mecanismo multifactorial que básicamente se apoya en 5 procesos cuyo grado de implicación es impreciso: un mecanismo infeccioso, una alteración de la capa protectora de la vejiga (capa de glicosaminoglicanos, GAGs), una reacción de las células que participan en los procesos inflamatorios e inmunológicos del organismo, un mecanismo neurovascular y un mecanismo autoinmune.

A pesar de que el mecanismo por el cual se desarrolla es aún impreciso actualmente existe una hipótesis aceptada sobre que el SDV podría estar relacionado con otros síndromes dolorosos como el colon irritable, la fibromialgia o el síndrome de fatiga crónica.

La vejiga está recubierta internamente por la capa mucosa, concretamente por el epitelio urotelial o urotelio cuya superficie está recubierta de una superficie mucosa intacta formada principalmente por unas moléculas llamadas glicosaminoglicanos (GAGs) que favorecen el mantenimiento de la barrera sangre-orina.

En el pasado, este epitelio se consideraba como una simple barrera pasiva o de defensa inespecífica pero, en la última década, la investigación científica ha revelado que el tejido urotelial está especializado y regula funciones vesicales complejas jugando un papel activo y fundamental en el proceso causal del SDV.
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Diferentes agentes nocivos y/o patógenos u otras causas poco conocidas pueden ser la base de la etapa inicial de la lesión de la capa de GAGs causando una pérdida de la impermeabilidad del urotelio.

Esta hiperpermeabilidad permite el paso de irritantes urinarios (particularmente potasio) y sustancias tóxicas a tejidos protegidos por el epitelio (terminaciones neurales o tejido muscular), produciendo una serie de eventos en cascada dañinos y proinflamatorios.

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Diagnóstico

El diagnóstico sigue estando basado en criterios empíricos. Los criterios diagnósticos propuestos por diversas organizaciones científicas, han asociado la tipología diagnóstica a especificar las características histológicas, mediante cistoscopia y biopsia.

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La evaluación básica debe incluir una cuidadosa historia clínica, la exploración física y exámenes de laboratorio para documentar los síntomas y signos que caracterizan el SDV y excluir otros trastornos que podrían ser la causa de los síntomas del paciente.

Debe realizarse en todos los pacientes, un breve examen neurológico para descartar un problema neurológico oculto y una evaluación del residuo postmiccional para descartar retención crónica de orina.

Es necesario además tener información sobre los cultivos de orina negativos, así como, conocer el número de micciones por día, la presencia de sensación constante de necesidad de orinar, la ubicación y el carácter del dolor, presión o molestia, así como su severidad. De forma más específica, en función del género, es conveniente documentar la disuria, dolor eyaculatorio en los hombres y la relación del dolor con la menstruación en las mujeres.

Para algunos autores la mejor manera de determinar el origen del dolor y excluir otras condiciones, es la realización de una cistoscopia con hidrodistensión y la prueba de sensibilidad de potasio o instilación de anestésicos locales en la vejiga para determinar si el dolor está realmente localizado en la vejiga.

Afectación de la Calidad de Vida

En comparación con la población general, los pacientes con SDV a menudo tienen dificultades para realizar actividades normales.

Debido a las limitaciones físicas, disminución de energía, disminución de la salud relacionada con la calidad de vida, como consecuencia del dolor y los problemas sociales que la clínica puede conllevar al paciente.

Algunos autores se han referido al impacto en la esfera emocional que estos cuadros clínicos pueden generar en las personas que los padecen, llegando en algunos casos a alcanzar cuadros depresivos

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